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Una vez mas te engañaron si te pusieron la vacuna que no era, la vacuna anticovid Pfizer es la única que tiene aval científico


Salud está ocupando AstraZeneca como tercera dosis de refuerzo para personas que antes recibieron Coronavac, y combinando entre fabricantes de vacunas; pero esta decisión no cuenta con certeza médica, según alerta el epidemiólogo Wilfrido Clará.

Una persona de la tercera edad muestra sus cartilla de vacunación, el 26 de septiembre de 2021: sus dos primeras dosis fueron de Coronavac, y meses después recibió una tercera de AstraZeneca. No hay estudios que avalen los beneficios-riesgos de esta combinación de vacunas. / Foto EDH

El Gobierno de El Salvador ya está aplicando terceras dosis de refuerzo de vacunas contra covid-19 a su población, en medio de un mar de dudas entre la ciudadanía, que no tiene certeza de los efectos que puede traer la combinación de distintos fabricantes de vacunas.

Las dudas crecen porque si bien el ministro de Salud, Francisco Alabí, ha dicho en diversas entrevistas televisivas que hay suficiente evidencia científica para tomar esta medida, esto choca de lleno con voces de expertos en epidemiología, como el caso del doctor Wilfrido Clará, de amplia trayectoria y desempeño en el área médica en Estados Unidos.

Al consultarle a Clará si existe esa evidencia científica, expusó que la única vacuna que ha recibido aval como refuerzo (es decir, al menos seis meses después de cumplir el esquema de dos dosis) es la Pfizer, y en todo caso esas primeras dos dosis tienen que haber sido de la misma farmacéutica.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. dio este aval apenas la semana pasada.

Sin embargo, en El Salvador están mezclando diferentes fabricantes en los distintos puntos de vacunación, según pudo constatar El Diario de Hoy en las mismas cartillas de las personas vacunadas.

Claudia García, una profesora de 44 años, llegó al centro de vacunación junto a su mamá y su hija. Foto: EDH/ Milton Rodríguez

Según confirmó personal de salud destacado en los vacunatorios, las combinaciones de dosis son las siguientes: si recibió Coronavac (Sinovac), el refuerzo será AstraZeneca; si recibió Moderna, el refuerzo será Pfizer; si recibió AstraZeneca, el refuerzo será Pfizer. Y si recibió Pfizer, el refuerzo también será Pfizer, el cual sería realmente el único esquema que sí cuenta con aval científico comprobado. A juicio de Clará, no hay base científica en estar mezclando así las vacunas, pues “la evidencia es muy limitada sobre la combinación, donde se ocupa una vacuna combinada con otra”.

La postura del ministro

Alabí insistió en entrevista matutina de este lunes, por Canal 21, en que “la evidencia fue arrojando que se alcanzaba mayores resultados de defensas si se ponía una tercera dosis con un mecanismo diferente a la formulación de la vacuna que las primeras dos dosis”; pero no citó la fuente de dicha evidencia.

“Se ha decidido en conclusión y con base científica que tiene que ser (aplicación de vacuna) diferente muy probablemente a la inicial”.

Clará, quien ha seguido desde la cifra y la ciencia el desarrollo de la pandemia, mencionó que sí existe un estudio en Tailandia donde “trataron de evaluar cómo mejora la respuesta inmune la combinación entre Coronavac como primera dosis y AstraZeneca como segunda dosis, en un periodo de tiempo corto. ¿Por qué hago esta aclaración? Porque no es precisamente un estudio para evaluar la combinación de ocupar AstraZeneca como una dosis de refuerzo”, es decir, ya después de meses de la segunda aplicación, como es el caso en El Salvador.

Este trabajo concluyó que encontraron en esta combinación (Coronavac+Coronavac+refuerzo AstraZeneca) una respuesta inmune satisfactoria; pero este trabajo en Tailandia fue “un estudio transversal pequeño en tamaño de población, que todavía no tiene publicación completa y que aún está siendo analizado por revisores independientes”, por lo cual todavía no es confiable.

Personas aguardan su turno en el centro de vacunación en el Hospital El Salvador, fase III. Foto: EDH/ Archivo

Otro estudio que mencionó Clará es uno realizado por el Instituto Pasteur de Montevideo, Uruguay, en el que “hay otra información importante, que publicó en sus redes el Instituto Pasteur de Montevideo (Uruguay), que evaluaron la Pfizer como tercera dosis, en un esquema de primera y segunda dosis con Coronavac, y 15 días después, una tercera dosis -no refuerzo- de Pfizer. Para que fuera considerada un refuerzo, tendrían que haber pasado meses después de la segunda dosis de Coronavac”.

En cuanto a las personas que recibieron dos dosis de Moderna y que ahora les están aplicando un refuerzo con Pfizer, Clará explicó que ambas fabricantes ocupan la misma tecnología (RN mensajero) y que esta combinación “la está evaluando la FDA, lo más seguro es que lo van a autorizar”.

Clará lamentó no tener conocimiento sobre la vacuna Sinopharm, de la cual el Gobierno salvadoreño ha recibido 1,600,400 dosis. Sí confirmó no haber revisado estudios al respecto, pues no hay muchos.

En otro estudio de combinación, pero que tampoco entra como dosis de refuerzo, “hay un esquema de comenzar con Astra Zeneca y continuar con Pfizer o Moderna, no como refuerzo meses después, sino como segunda dosis. Hay buena evidencia, hace falta recopilar más datos, pero hay evidencia promisoria que muestra que la respuesta inmune mejora. Son estudios en Gran Bretaña y España. Esto puede dar alguna esperanza, de que ocupando esa combinación, pudiera funcionar y ser seguro”, dijo Clará.

No perder el rumbo

Para el especialista en epidemiología, al considerar la falta de certeza científica en cuanto a estas combinaciones de vacuna, y a la realidad de que ha bajado el ritmo de vacunación en El Salvador, la prioridad de la administración Bukele no debería ser la aplicación de una tercera dosis de refuerzo, sino priorizar que accedan a la vacuna quienes no han recibido, a estas alturas, ninguna dosis, que son cerca de 1.8 millones de personas.

Hasta el 23 de septiembre pasado, según datos de la Universidad de Oxford (que mide las cifras en cuanto a la pandemia a nivel global), el crecimiento en la vacunación anticovid en El Salvador casi se ha estancado, con +0.74% y +1.4% de crecimiento para la primera y segunda dosis, respectivamente; hablamos de una reducción de 1.11 a 0.42 dosis al día por cada 100, en tres semanas.

“La alta prioridad, la máxima, debe seguir siendo vacunar al que no está vacunado. Cargarle con más actividades al sistema con una tercera dosis podría quitarle esfuerzos, recursos, tiempo y concentración a la prioridad máxima”, insistió Clará.

Finalmente, y al igual que otros expertos médicos consultados, Clará lamentó que el Gobierno no ha hecho públicos datos como: porcentaje del estado vacunal de pacientes hospitalizados y fallecidos, número de personas vacunadas con cada fabricante, cobertura de vacunación por grupos de edad y zona geográfica.

Sobre la tercera dosis

El doctor Wilfrido Clará explica que no es lo mismo una tercera dosis de esquema primario, que una tercera aplicación como refuerzo.

En esquema primario, la tercera dosis es para personas que, por sus condiciones médicas (inmunosuprimidos por trasplante de órganos, por ejemplo) no elevan su nivel de inmunización con las primeras dos dosis, y por ello reciben una tercera en un periodo aproximado de 15 días.

En cambio, una tercera dosis de refuerzo se aplica varios meses después de la segunda dosis. De acuerdo con Clará, para este caso no hay todavía estudios que avalen con plenitud científica la combinación de vacunas de distinta marca. El único refuerzo avalado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. es Pfizer, pero las dos dosis previas debieron ser Pfizer también.

En El Salvador, 11,911,480 dosis de vacunas anticovid han entrado al país, de cinco fabricantes, entre febrero y septiembre de 2021:
Coronavac (4,150,000 dosis)
Moderna (3,000,100 dosis)
Pfizer (2,020,180 dosis)
Sinopharm (1,660,400 dosis)
Astra Zeneca (1,080,800 dosis)