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Marcha por los siete años del Caso Ayotzinapa


La tarde de este domingo inició la marcha por los siete años del Caso Ayotzinapa sobre Paseo de la Reforma.

Previo al inicio de la movilización se celebró una misa al pie del Ángel de la Independencia para conmemorar un año más de la desaparición de los 43 normalistas.

Despliegan operativo en Ciudad de México por marcha a siete años del Caso Ayotzinapa

Autoridades de la Ciudad de México colocaron vallas metálicas para proteger edificios, comercios y monumentos sobre Paseo de la Reforma y en calles del Centro Histórico ante la marcha que se realizará este domingo por el séptimo aniversario del Caso Ayotzinapa.

Personal de la Subsecretaría de Control de Tránsito coordinará y supervisará los dispositivos de vialidad para garantizar la movilidad peatonal y vehicular a lo largo de la ruta de la protesta.

Se espera que los manifestantes pasen por el Ángel de la Independencia, la avenida JuárezPaseo de la Reforma, la calle 5 de Mayo y el Eje Central Lázaro Cárdenas hasta el Zócalo de la Ciudad de México.

La policía capitalina recomienda como alternativas viales: Reforma y Florencia; Reforma y Río Rhin; Reforma e Insurgentes; Reforma y París; Reforma y Bucareli; y Reforma y avenida Juárez.

La noche del 26 de septiembre de 2014, cuando los estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa ya habían tomado el control de los autobuses, fueron interceptados por miembros de la policía local y por presuntos grupos armados. Estos abrieron fuego contra los jóvenes y contra los integrantes del equipo de futbol los Avispones de Chilpancingo, que también viajaban por la zona en un autobús y que presuntamente pidieron la ayuda de militares en la zona, que

habrían respondido que no era su “jurisdicción”.

Un grupo de expertos que se sirve de la arquitectura y de la tecnología para investigar casos de violaciones a los derechos humanos, Forensic Architecture, creó hace poco una plataforma que intenta hilvanar todas las historias de lo sucedido ese día.

Según el gobierno federal de Enrique Peña Nieto, cuya Procuraduría General de la República (PGR) tomó cargo de la investigación unos días después, la pareja que gobernaba la ciudad de Iguala —José Luis Abarca y María de los Ángeles Pineda Villa— tenía vínculos estrechos con un grupo del crimen organizado, Guerreros Unidos. La versión de la PGR sobre por qué la policía local abrió fuego contra los jóvenes es que la pareja gobernante pensaba que los estudiantes iban a irrumpir en un evento público y ordenó detenerlos. Varios integrantes de la policía también habrían estado involucrados con Guerreros Unidos.

Los primeros días de octubre, durante la búsqueda inicial de los jóvenes, fueron encontradas una serie de fosas comunes con supuestos restos calcinados de personas, algunas de ellas en un basurero en la localidad cercana de Cocula. La PGR aseguró en noviembre de 2014 que partes de esos restos correspondían a los estudiantes, a partir de supuestas confesiones de presuntos delincuentes. El Equipo Argentino de Antropología Forense dijo que el gobierno le entregó restos que tienen coincidencias de ADN con uno de los jóvenes, Alexánder Mora Venancio, pero se desconoce el origen de esos restos.

Sin embargo, los cuestionamientos a la versión oficial —que la PGR calificó como la “versión histórica”— y a esa investigación no han hecho más que multiplicarse.

Ante las exigencias de organismos internacionales como Amnistía Internacional y Naciones Unidas, al igual que de los representantes de las familias de los 43 estudiantes, el gobierno de Peña Nieto solicitó la ayuda de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Así se creó el Grupo Interdisciplinario de Expertos Internacionales (GIEI), compuesto por cinco latinoamericanos expertos en temas legales y de derechos humanos. Durante 2015, los integrantes del grupo recopilaron información de diversas fuentes sobre lo sucedido esa noche de septiembre y los días posteriores, aunque en varias ocasiones denunciaron que el gobierno no les daba acceso a sitios o a figuras que podrían tener información.

Cuarenta y tres sillas se mantuvieron vacías en la ceremonia de graduación de la generación 2014-2018 de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, en honor a los estudiantes desaparecidos, el 13 de julio.
Cuarenta y tres sillas se mantuvieron vacías en la ceremonia de graduación de la generación 2014-2018 de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, en honor a los estudiantes desaparecidos, el 13 de julio.Credit…Francisca Meza/EPA, vía Shutterstock

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