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Familiares de un trabajador desaparecido: “Cada día es desesperante, quisiéramos saber de él”


Josué Jonatan López Hernández, de 31 años, se encuentra desaparecido desde el pasado 24 de julio de 2021.

Los familiares de Josué Jonatan López Hernández no han tenido paz desde el pasado sábado 24 de julio debido a que desde esa fecha no saben nada sobre su paradero.

Josué era empleado de una empresa de instalación de cable y ese día llamó a su madre cerca de las 5:30 de la tarde para avisarle que pronto llegaría a casa, sin embargo, nunca volvió.

Según comenta un familiar, Josué le dijo a su mamá que sus compañeros lo habían dejado en la parada de buses conocida como “Las 600” sobre la carretera que conduce a Santa Ana, en el municipio de Lourdes Colón, a pesar que todos los días lo llevaban hasta la casa.

Dos horas después su madre se preocupó porque su hijo no llegaba e intentó llamarle por teléfono, pero este ya estaba apagado. “La mamá se preocupó porque él no es de las personas que no van a llegar a la casa”, agregó la pariente.

Ante eso, la señora se comunicó con sus compañeros de trabajo, amigos y conocidos para ver si alguien sabía dónde se encontraba su hijo, sin obtener una respuesta positiva.

Aunque Josué todos los días viajaba en el transporte de la empresa que lo llevaba hasta su casa, según comentaron los compañeros de trabajo a los familiares, ese día lo dejaron en ese sector porque él se había “tomado unos tragos” y supuestamente pidió que lo dejaran ahí.

El hermano de Josué hizo una búsqueda en lugares aledaños a la vivienda en la lotificación San Marcos, cantón Entre Ríos, para buscarlo, sin tener resultados.

Los siguientes tres días desde la desaparición, la madre de Josué viajó hasta Santa Tecla y San Salvador para buscar a su hijo en hospitales, morgues de Medicina Legal y delegaciones policiales sin poder encontrarlo hasta ahora.

Los familiares reportaron la desaparición el martes de esa misma semana, pero hasta ahora solo les han dicho que al tener algún dato les informarán.

“Cada día es desesperante, quisiéramos saber de él, quisiéramos encontrar una pista o algo, pero solo nos queda el consuelo de orar y pedirle a Dios” comenta una pariente.

Josué tiene 31 años de edad y es padre de dos hijos de cuatro y siete años de edad. Llevaba más de cuatro años trabajando en la empresa de instalación de cable, sus familiares lo describen como una persona callada, que no se mete en problemas.

El día que desapareció vestía camisa celeste manga larga, jeans azul, botas cafés y un bolsón negro.

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