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Marci Josephson aprovechó la última sesión judicial para honrar la memoria de su hija y dedicarle unas duras palabras a su asesino.


La historia comienza el 29 de marzo de 2019, alrededor de las 2 a. m., cuando Samantha Josephson, de 21 años, pidió un Uber para desplazarse a su hogar tras salir de una fiesta.

Ella, quien para ese entonces era estudiante de la Universidad de Carolina del Sur, observó en su celular las descripciones del carro solicitado. Y vio llegar uno parecido: un Chevrolet Impala de color negro.

Samantha subió al carro, sin embargo, ese no era su Uber.

Al volante iba Nathaniel Rowland.

Según lo descubierto en las investigaciones oficiales, Samantha se percató pronto de que no estaba en el interior del Uber, sin embargo, Rowland puso los seguros, pasó a la parte trasera y la atacó más de un centenar de veces con un arma blanca.

La joven murió en el acto.

Rowland llevó el cadáver hasta una zona boscosa y huyó. El día siguiente, apenas 14 horas después de que Samantha expulsara su último resuello, unos cazadores se toparon con el cuerpo. Hicieron el debido reporte a las autoridades.

Para ese momento los compañeros de Samantha también estaban preocupados. Fueron los primeros en ayudar a los oficiales en la reconstrucción de los hechos.
Gracias a las cámaras de seguridad se dio rápidamente con el asesino.

Nathaniel Rowland intentó huir, sin embargo, lo detuvieron.

Desde ese momento hasta la fecha las autoridades se encargaron de la reconstrucción de los hechos. Las imágenes captadas por las cámaras de seguridad, en especial aquella del momento cuando Samantha aborda el vehículo equivocado, les dieron la vuelta a las redes sociales y se difundieron de forma masiva por casi todas las plataformas digitales.

Fue un duro golpe para Marci y Seymour, los padres de Samantha.

Ellos estuvieron al tanto del proceso contra Rowland y ayudaron en lo que más pudieron.

Querían justicia para la memoria de su hija.

Y la obtuvieron: este martes 27 de julio, Rowland fue condenado a cadena perpetua.

Marci Josephson estuvo sobre el estrado durante seis minutos. Era la última declaración antes de dictaminar la sentencia para Rowland, el asesino de su hija.

Sus palabras estremecieron a los presentes.

Dijo, entre otras cosas, que Nathaniel era un hombre “puramente malvado”.

“Desprecio todo de él. Sus ojos mirando a mi familia durante el juicio me dijeron todo lo que ya sabía de él. Es pura maldad”. Añadió, además, que Rowland es un “monstruo malvado y patético”, pues el dolor que le hizo pasar a Samantha, a su Samantha, a su hija, es “inimaginable”.

“Estoy enfadada, destrozada y con el corazón roto”, afirmó.

Marci aprovechó para recordar a su hija. “Sus sueños eran mis sueños, y su muerte fue mi muerte. Cierro los ojos y siento lo que ella sufrió en sus manos (…) Cierro los ojos y siento lo que ella soportó en sus manos, 120 veces, una y otra vez, luchando por su vida encerrada en su coche”.

Su acto despiadado y violento se llevó una luz brillante de mi universo y cambió muchas vidas para siempre (…) Samantha luchó por su vida porque merecía la pena luchar por ella”, puntualizó.

Antes de finalizar le dejó un último ‘recado’ a Rowland: “Rezo para que sienta el dolor de Samantha. Rezo para que reciba lo que se merece según la ley. Rezo para que nunca tenga la oportunidad de hacer daño a nadie más”.

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