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Identificaron el cadáver de un bebé de 2 años hallado en Nuevo México


El cadáver de un niño de 2 años fue identificado después de más de medio siglo por autoridades del condado de Jackson, en el estado de Oregón, Estados Unidos.

El lunes, la Oficina del Sheriff del condado identificó al menor como Stevie Crawford, quien fue encontrado sin vida en un arroyo el 11 de julio de 1963. Había desaparecido en Nuevo México, a cientos de kilómetros de donde fue descubierto por un pescador. Estaba envuelto con mantas, atado con alambres, y desde entonces no habían podido dar con su identificación.

En 2008, muchos años después de que ya se había dado el caso por perdido, los detectives de la Oficina del Sheriff del Condado de Jackson encontraron un archivo antiguo mientras limpiaban varias cajas de casos archivados.

Jim Tattersall, quien se desempeñaba como investigador especial de la Oficina del Sheriff de Jackson Co. en ese momento, desempolvó el caso y lo trabajó junto con el sargento detective Colin Fagan, también retirado en la actualidad.

Este caso simplemente pasó desapercibido”, declaró Tattersall. “Cuando le llevé este archivo al sargento detective, me dijo, ‘esto no es bueno. Tenemos que entrar en esto’”.

Ambos recibieron una orden judicial para exhumar el cuerpo y tanto dentistas forenses como otros expertos descubrieron que el niño probablemente tenía síndrome de Down. Tomaron muestras de ADN y se elaboró una reconstrucción.

Creamos la reconstrucción craneal, que es una imagen que ha sido ampliamente distribuida al Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados”, detalló Fagan. “El día que abrimos ese archivo y vimos esta imagen tridimensional de este niño fue muy emotivo para nosotros como investigadores. Lo habíamos adoptado como nuestro hijo y lo llamamos Keene Creek Boy”.

No obstante los esfuerzos de los detectives, tampoco pudieron encontrar más pistas relevantes, y el niño permaneció sin identificar varios años más. En ese lapso los dos agentes involucrados incluso se jubilaron.

Será una oportunidad dentro de un millón si esto aparece como una identificación’”, llegó a decir Tattersall. “Todos pensamos que eso era todo, que nunca escucharíamos más sobre el caso. Pensamos que probablemente moriríamos antes de que surgiera algo relevante”.

Sin embargo, a fines del año pasado, el ADN del bebé coincidió con el que habría sido uno de sus hermanos gracias a un estudio de genealogía. A raíz de ese hallazgo también se pudo descubrir que contaba con certificado de nacimiento a nombre Stevie Crawford, nacido el 2 de octubre de 1960 en el condado de Doña Ana, Nuevo México.

Curiosamente, cuando Tattersall se retiró se mudó a Colorado y posteriormente al área de Río Rancho, en el condado de Sandoval (Nuevo México). Cuando se enteró que finalmente lo habían identificado dijo que fue asombroso saber que el caso tenía raíces en el mismo lugar donde ahora reside. Fagan, quien ahora tiene 58 años, dijo que fue un alivio saber el nombre pero que todavía quedaban muchas interrogantes por responder.

Siempre habrá preguntas que permanecerán en mi mente. ¿Cómo llegó este pequeño a las Montañas Cascade del sur de Oregon en 1963? ¿En qué circunstancias murió?”, cuestionó. “Estaba bien vestido y envuelto en una colcha de sirvienta. No parecía como si alguien simplemente lo hubiera desechado”.

Fagan y Tattersall dijeron que nada de esto hubiera sido posible sin la ayuda de tantos profesionales que trabajaron arduamente en el caso. Ahora, esperan con ansias el día en que el pequeño Stevie, alguna vez Baby Doesea enterrado con su nombre oficial.

Las autoridades dicen que la madre de Stevie murió y que desde entonces se desconoce también el paradero y el nombre del padre. Según Fagan, los otros miembros de la familia ya han sido notificados y planean reubicarlo en una parcela familiar en Nuevo México.

Será enterrado con su familia. Al menos eso me hace sentir muy bien”, declaró Tattersall.

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