La historia de Marcy Ávila: «Convertirme en mujer me cuesta 100 dólares al mes»

el

«Pensé muchas veces en fingir mi muerte, desaparecer de mi casa, pero nunca lo hice. Les lanzaba puntas: no me gusta que mi voz sea gruesa, tener barba, no me gusta la manzana de Adán. Le dije a mi mamá quería una fiesta de 15 años y lo tomaron como un chiste. Les dije que me quería cambiar a un colegio de puras chicas y pensaron que era para tener muchas novias»

Marcy Ávila nació hace 24 años en Caracas. Hoy es cantante, compositora e influencer, pero no todo el tiempo fue así: pese a su aspecto varonil, se sentía como una chica y creyó que se desarrollaría como tal. Vivir el proceso de «convertirse en mujer» le ha dado fuerzas para inspirar a quienes se sienten igual en un país donde no existen leyes que garanticen los derechos de la comunidad LGBTI+. Marcy destina hasta 100 dólares mensuales para comprar el tratamiento hormonal que le dé un aspecto más femenino.

Durante su infancia, Marcel se sentía «muy normal», prefería jugar con carros que con muñecas y sus padres nunca se percataron de que se sentía más una niña que un niño. El shock llegó en la adolescencia. Marcy contó en entrevista concedida a El Cooperante, cómo fue el proceso por el que paso durante esos años.

5 de febrero de 1997: Nace la activista por los derechos LGBTI Marcy Ávila  - Primicias 24

«Mi infancia muy normal, me sentí siempre como una niña normal. Mis padres nunca sospecharon que pasaba algo porque me gustaba jugar más con carritos que con Barbies o con una cocinita de juguete. Pero fue cuando me desarrollé que empezó la depresión, cuando tenía 13 años (…) No sé por qué yo pensé que me iba a desarrollar como una chica y fue realmente horrible que me empezara a salir barba, que se me engrosara la voz y que me saliera la manzana de Adán, eso no era lo que yo quería para mí porque siempre me sentí como una chica».

En ese punto, no le contó a nadie como se sentía y su solución fue: Yahoo respuestas. En los foros, empezó a postear las siguientes preguntas: ¿por qué a mí? ¿Cómo decirles a mis padres lo que siento?

@Marcy

Tenía mucho miedo de decirle a sus padres por lo que estaba pasando y su mamá no entendía las indirectas que le enviaba todo el tiempo.

Los varones me parecían muy rudos, siempre tuve amigas chicas, me sentía más identificada con ellas. En la escuela me hacían mucho bullying. Una vez un salón entero me cayó a patadas. Nunca recibí apoyo de la directora por este hecho tan feo y mi mamá me sacó de esa institución. Todo esto llevó a que yo investigara más en internet porque no entendía lo que me estaba pasando.

Marcy estaba consciente de los genitales con los que nació, pero no terminaba de entender porqué no se desarrollaba como una mujer.

«Es muy loco cuando sabes quién eres realmente y lo que ves en el espejo no te representa. Mi familia es una familia típica venezolana que hace comentarios homofóbicos. Crecí en ese contexto y por eso tuve mucho miedo de decirles lo que me pasaba»

@marcy

El día de la confesión

En palabras de Marcy, pasó mucho tiempo hasta que pudo reunir el valor necesario para contarle a su familia cómo se sentía.

«Siempre pensé que iban a sospechar aunque fuera un poquito pero no fue así. Todas las indirectas que lanzaba a mi mamá no sirvieron de nada. Pensé muchas veces en fingir mi muerte, desaparecer de mi casa, pero nunca lo hice. Les lanzaba puntas: no me gusta que mi voz sea gruesa, tener barba, no me gusta la manzana de Adán. Le dije a mi mamá quería una fiesta de 15 años y lo tomaron como un chiste. Les dije que me quería cambiar a un colegio de puras chicas y pensaron que era para tener muchas novias».

Un día todo cambió y decidió reunir a su papá, mamá y hermana en un cuarto oscuro.

«Apagué todas las luces porque no le quería ver la cara a ninguno. Les dije: tengo que contarles, yo no me siento como ustedes me ven. Di demasiadas vueltas, hasta que mi papá, preguntó ¿quieres ser mujer? ¿Es eso lo que quieres decir? y le dije: sí, es eso lo que quiero».

Todo fue muy difícil para ella y destacó que por mucho tiempo su familia no lo aceptó. Incluso, aseguró que recibió más apoyo de su papá, lo que le sorprendió porque es un hombre «muy serio».

«Él fue el que se lo tomó mejor, mi mamá fue muy difícil. Recuerdo que me hizo mucho daño porque me decía: ¿qué quieres de ser mujer? y se ponía a llorar. Me decía: «tú mataste a mi hijo»; y se ponía a llorar. Todo ese tiempo fue muy difícil. Ahora es que lo están empezando a asimilar, pero es un proceso que toma su tiempo y ellos tienen su luto porque sienten que su hijo murió y adoptaron a una hija»

Pese a que Marcy habla abiertamente de su sexualidad y luce como una chica, hay familiares que «se hacen los locos» y lo siguen llamando por su nombre masculino.

Marcy Ávila - Bio, Family, Trivia | Famous Birthdays

La transición

Marcy se quejó de que debido al miedo que sentía, perdió mucho tiempo en hacer «la transición hormonal». Llevar a cabo este proceso antes del desarrollo es mejor porque se evitan muchos cambios: la voz masculina, la manzana de Adán y el vello facial.

«Mi transformación la empecé a los 20 años, siento que me falta mucho, me gustaría operarme la manzana de Adán, pero acá en Venezuela no hay doctores que lo sepan hacer bien. Eso es lo principal, pero estoy trabajando para hacerme otras cosas para sentirme mejor, estamos hablando que la reafirmación del género (cambio de genitales) cuesta unos 40 000 dólares».

Por ahora, Marcy toma un tratamiento hormonal de 3 cápsulas diarias.